Santiago: la mezquindad política comienza a hacerse notar en medio de la pandemia

El consejero político ecuatoriano del ex presidente Mauricio Macri, solía decir algo que se encarnó en la dirigencia de Cambiemos: “el que no aprovecha políticamente una crisis, es un idiota”.
No hay mucho para agregar cuando uno analiza las acciones de la oposición política en el país. Se tomaron al pie de la letra el consejo. Y quedan en permanente evidencia. No importan las consecuencias, sólo es importante el fin.
Marchas anticuarentena por cualquier motivo, tomar la calle en medio de la pandemia, aunque el riesgo sea mayúsculo y el sistema sanitario luche cada día para no colapsar con la irresponsabilidad civil.
Por increíble que esto parezca, el modelo se repite en una serie de lugares. Y Santiago del Estero no escapa de este mapa.

CASO 1
En Fernández, cabecera del departamento Robles, la mezquindad política comienza a hacerse notar en medio de la pandemia. Lo que no pudieron en las urnas, lo intentan con el escrache falso a la gestión del ejecutivo municipal, sin importar la confusión que generan en la población, el resentimiento que desatan y la invitación a la desobediencia civil sobre las normas establecidas por la pandemia.
La circulación de mensajes en Whatsapp sobre una intervención del intendente Víctor Araujo para pedir la liberación de amigos que se habían juntado clandestinamente, es de una torpeza mayúscula engendrada por los energúmenos políticos, que saben que los municipios no tienen poder de policía ni pueden interferir con esa fuerza del orden.
En todo caso, el único que puede intervenir es el ejecutivo provincial. A menos que la oposición política de Fernández le esté mandando un mensaje al gobierno provincial. Y decimos esa oposición de peronistas y radicales light que estuvieron 16 años en el poder, compartiendo la “caja”, que dejaron a la “Capital del Agro” con un retraso pocas veces visto, y que recibieron en las urnas el mensaje contundente de la gente.
Otra hipótesis es que en algún momento del anterior gobierno, haya existido ese “maridaje” entre municipio y policía, para influir y decidir. Pero se olvidaron que ya no gobiernan, y no siguen los mismos métodos vigentes.
La policía hace cumplir las normas que dictó el Ejecutivo de la Provincia para preservar la salud de la población. Hay que cumplirlas y no tienen nombre ni apellido, porque es para todos por igual.
Al parecer los “compañeros” no le encuentran la vuelta para revertir la imagen del intendente y su equipo de trabajo, que a la gestión le suma obras, y el cuidado intenso de la salud de la población desde el minuto uno de la pandemia, cuando ingresaron los trabajadores golondrinas que llegaban de afuera y se detectó que estaban contagiados. Sólo la irresponsabilidad civil sumó una cadena de contagios, que por suerte pudo ser controlada, gracias a medidas sanitarias y restricciones de la circulación de la población. Aunque hay que mencionar que en Fernández no se viven las mismas medidas que la Capital y Banda. Tienen horarios más amplios, pueden funcionar los bares y restaurantes, incluso los gimnasios pudieron volver a su actividad laboral.
No es poca cosa en estos tiempos donde se convive con un virus que ya mostró en la provincia que es letal. Tan letal como la “mala leche” de los dirigentes políticos de la oposición de Fernández, que con sus mensajes convocan a rebelarse contra la “cuarentena”. Como si el virus no existiera.

CASO 2
Algo similar le pasó al intendente de Loreto José Luis Artaza. Otra víctima del whatsapp y de una dirigencia política opositora que no está a la altura de la crisis sanitaria, y que cree que estos mensajes son votos en el futuro.
Una reunión de cumpleaños inventada, una foto vieja y el mensaje a la población sobre “estos irresponsables” –con nombre y apellido-, que a partir de esa fiesta “tienen síntomas, hicieron peor que el Caso 41 en Santiago, y hoy medio Loreto está aislado”.
El mensaje final “el virus está en la ciudad por irresponsabilidad del intendente que nos cuida”.
Así se viraliza una falsa noticia que engendran estos personajes nefastos de la política local, y que pretenden conseguir por este medio lo que no pueden justificar con la gente en las urnas. Otra vez importa el fin… el medio es lo de menos. Aunque se genere zozobra en la población, aunque metan miedo a cualquier costo, y lo peor de todo, que sean capaces de motivar a la gente a no cumplir las normas para cuidarse y cuidarnos.

CASO 3
Tal vez sea el más doloroso de todos, porque hay una beba de 2 años en el medio de esta actitud mezquina que presentan los actores de la política vernácula. Un caso para “ensuciar” al Ministerio de Salud, al Gobierno de la Provincia, al Cepsi y al Hospital Garraham.
Un video de una supuesta integrante de una fundación que acusa a todos los actores que nombramos en la previa, como los autores del “abandono” que sufrió esta menor por no poder cumplir un tratamiento de cáncer ocular en medio de la pandemia. Su relato es estremecedor. Pero no hay nombres, fechas ni precisiones que acrediten sus denuncias.
El Ministerio de Salud aclaró punto por punto la situación de la menor y su familia. No importa. Ya el daño está hecho. La gente indignada. Triunfó el fin y el medio fue lo de menos otra vez.

TETIGOS
Estos casos testigos no podían pasar desapercibidos para el ala política santiagueña. Hay claras intenciones de provocar un caos social, una desobediencia civil masiva por “autoridades irresponsables” que tienen privilegios que el ciudadano común no tiene hoy.
La Defensoría del Pueblo de la ciudad tomó los tres casos y apunta a convertirlos en una presentación judicial para determinar los responsables de esta cadena de escraches virales. No es posible convivir y sobrellevar una crisis de esta magnitud, cuando hay gente que sólo piensa en su beneficio político, aunque en el medio queden “algunos muertos”.