Herencia coplera

Es profesor de música. Influencias de su casa paterna lo pusieron en testimonio de la mejor música del mundo y por supuesto de la que se creaba en su casa, es hijo de Juan Carlos Carabajal un embajador cultural de nuestra Santiago del Estero. Abrazó la música de fusión, se dedicó por años al Rock and Roll y en este momento surgió con su banda: » Delirios de grandeza» en las que pone de manifiesto un ecléctico y novedoso movimiento musical.

Delirios de Grandeza es Jorge Rodríguez (guitarra y voz); Lucas Guzmán (bajo); Bruno Medina (voz guitarra); Rodrigo Aube (Batería); Lucas Carabajal(Guitarra arreglos voz).

¿Desde cuándo estás dedicado a la música?
La música está presente desde siempre en mi vida. Desde niños en Quimili mi padre escuchaba ‘una tonelada de música’ ya en ese momento era locutor y venía a la capital santiagueña muy seguido así es que sus amigos difusores de diferentes sellos musicales le regalaban discos llegaba a casa con una variedad impresionante de géneros, folclore, rock, jazz, así que desde aquel instante pobló aquellos paisajes sonoros de mi infancia

¿Esa influencia te llevo a tocar?
Mi padre me quiso enseñar de chico a tocar la guitarra. Pero bueno…yo era muy jana (molesto, inquieto). Mi hermano Fabio si, el es un gran músico pero prefiere quedarse en su casa. El fue el que me impulso a aprender el instrumento.
Me llevó con un profesor de guitarra, luego con otro de audio perceptiva y me llevó de lleno a la música

¿Tu primera experiencia como músico?
Fue cuando cursaba la secundaria por cuarto o quinto año armamos una bandita de Rock en base a la influencia de Walter More «Jerry», un grande realmente. Yo le ayudaba en su academia de música a cambio de clases y algún billete. Ahí conocí a unos changos de Fernández. En esa época yo quería cantar. En Santiago se estaba formando la segunda generación dedicada a hacer Rock había bandas como ‘Caja Negra’ o ‘Becuadro’… figuras como Cachi Pajon, Toto López o Pablo Chuleta…. hacíamos covers…no recuerdo el nombre de la banda pero en esa época se juntaban mucho los músicos en mi casa porque estaba en proceso ‘La misa santiagueña’ y Horacio Banegas nos puso de apodo «Los panchopatas» porque trabajábamos parábamos al mediodía a comer un pancho y comenzaban los ensayos.

Las amistades de tu padre fueron una influencia entonces…
En casa llegaba mucho Elpidio Herrera, con el llegó ha existir una buena amistad, llegaba a visitars aún cuando nuestros padres estaban de vacaciones…lo mismo Horacio Banegas, el Mono su hijo… todo el ambiente folclórico de nuestra provincia era muy cercano. Frecuentábamos la casa de don Miguel Simon…Pablo Mema…todos los amigos de mi padre se hacían también amigos nuestros.

Tu tarea como docente…
Viví en Santiago desde los diez u once años hasta los treinta y cinco. Luego de recibirme ejercí como docente en una escuela de Termas de Río Hondo. En el año 2005 quede por cosas del destino como rector de aquel establecimiento, era imposible volver a la ciudad todos los días y ahí tuve que dejar «El Rejunte», la banda de mi padre con la cual grabe tres discos de gran aceptación entre el público. Así fue que ese año conocí una chica con la que me casé y de esa relación tenemos una hija. Decidí no hacer más folclore y armé una banda de covers de Rock con la que anduve unos diez años. Esto duro hasta 2014 y con la primera promoción de esa escuela formé la base de lo que hoy es mi banda.

“Delirios de grandeza”… ¿ya tiene discos?
Hay dos y uno en proceso. El primero lleva por título » Mi padre la senda, mi madre la flor» se puede escuchar en Spotify. Su dirección es Lucas Carabajal Delirios de grandeza. Ese disco está lleno de hits, » Cielo e infierno»; «Sembremos la chacarera»; «Tal vez así». Temas muy conocidos del Folclore contemporáneo. Ahí hicimos una versión blues de una polka de Los Manseros Santiagueños, «Eterno amor». Fuimos a Cosquín. Comenzamos a tocar en peñas hasta que el año pasado hicimos un cambio abrupto en la formación.

¿A qué se debió el cambio en el plantel?
En esta nueva etapa de nuestro conjunto hay gente un poco más comprometida. Dos compositores a los que me sumé a partir de este año…

¿Y el segundo disco?
En este nuevo disco ya aparecen cinco canciones propias. Se llama «Buscando tus manos» y pensamos que en octubre lo terminamos. Por este problema mundial ampliamente conocido nos vemos grabando el tercero antes de la salida del segundo.

¿Y qué tipo de música muestran?
No es folclore tradicional. Al sonido lo fui formando en base a una guitarra eléctrica y a efectos que tengo desde los tiempos en que hacia Rock. Me hice muy amigo de mi computadora donde tengo un programa en el que armo los arreglos esto permite ganar tiempo y cuando llegan los changos ya tienen su parte armada. Ahora están contribuyendo con canciones y ya llegan con ideas preconcebidas…con arpegios de inicio.

¿Por qué el nombre?
Estaba en la última etapa de mi banda de Rock. Ensayábamos con los equipos de un amigo y le comenté que estaba armando una banda folclórica. Le dije que era ‘ un delirio porque queríamos fusionar rock’ y ahí me dijo: ‘ahhhh Delirios de grandeza’ y me llegó el nombre. Es un lugar común…uno como músico se esmera en los detalles en la armonía y la presentación y a la final observamos la gente que mientras alguien actúa conversan, o están con el teléfono. Uno siente que va cambiar al mundo con su arte…como fue el caso de John Lennon que marco una época y una generación con su música pero la mayoría de nosotros sólo tenemos delirios de grandeza…al principio a la gente le chocaba un poco el nombre pero con su uso fue quedando ‘Delirios’…Che CH ¿cuándo toca ‘Delirios’?

¿Y la pandemia cómo los trata?
Hay dos integrantes que en este momento están trabajando de otra cosa. Jorge y yo estamos trabajando a troche y moche creando canciones aprovechando el párate… estudiando. Para el futuro tenemos la mejor expectativa ya que el trabajo se consolidó más en lo humano, es un grupo muy unido y productivo. En este nuestro estudio de entrecasa las cosas están saliendo muy interesantes.

¿Alguna cosa para el estribo?
Con este trabajo queremos aportar nuevos colores. Nuevos sonidos enriquecer así a nuestra música provincial…que nuestras canciones puedan llegar cada vez a más gente.