Juanjo Saganias: un santiagueño que pasea su música en Buenos Aires

Juanjo Saganias nació en el corazón del Barrio Oeste (Granadero Saavedra entre Gaucho Rivero y Alsina), saben contar antiguos pobladores que por allí solía ser la Salamanca del Cantarranas. Curso la primaria en la 102 y en la Escuela de Comercio la secundaria, fue estudiante de historia y en Tucumán abandonó en el cuarto año medicina para abrazar la carrera de música en el Instituto Santa Cecilia, y concluyó sus estudios en Santiago del Estero en el profesorado de música. Al recibirse impartió clases en colegios secundarios de la Madre de Ciudades, en un arranque valiente de romanticismo abandonó sus trabajos y llegó a Buenos Aires donde finalmente logró encontrar el camino al éxito.

-Cómo fue que dejaste Santiago?
-Tomé un par de clases con Jorge Platero (percusionista uruguayo), nos hicimos amigos y planeamos armar algo, el buscaba armar un grupo, yo con guitarra complementaba su plan musical. En Santiago tocamos en todos lados, fue un tiempo de mucha actividad, me propuso entonces ir a trabajar en Buenos Aires, Uruguay y Brasil, él soñaba con una banda formada con gente de varios lugares ya que tenia muchos conocidos, yo siempre soñé con trascender los límites de mi provincia mostrar el mensaje folclórico del norte en otras latitudes. Esta proposición llegó justo que en mi vida.Ocurrieron cambios fundamentales ya que me había separado hacia poco. Así fue que decidí que esta segunda parte de mi vida sería en otro lugar y llegué a Buenos Aires.

-Dónde vivía en aquellos tiempos?
-En ese primer momento vivía en Villa Ballester, tocábamos en el Subterráneo y salíamos por Palermo y San Telmo los fines de semana de bar en bar pasando la gorra, pero también íbamos a otros lugares donde interpretábamos música brasileña, Candombe…, en sí era una amplia variedad de géneros y lugares donde se podía ir. También allí comencé a dar mis primeras clases y por supuesto era otra entrada más.

-Imagino fueron tiempos difíciles…
(Se ríe) imagínate un par de veces me tocó dormir en una plaza, y también enfermarme…, estar internado en un hospital lejos de mi gente.

-Formó sin embargo una peña allá…, Los Mistoles
-Todo lo dio el tiempo, así se llega a conocer asociaciones, conociendo gente, siempre hay quienes aquí viven buscándole la vuelta…, hay una manera de ayudar aquí que no es la misma que en Santiago, por supuesto que sí lo que haces gusta y les interesa ellos te ayudan, nadie regala nada pero uno tiene con qué intercambiar esas manos que te dan.

Los Mistoles: Pachu Schreiber voz líder y guitarra
Juanjo Saganias voz y guitarra
Agustín Chumbel voz y bajo
Demi Poti bandoneón
Juan Villegas violín
Leíto Ledesma batería y percusión

-Y la docencia?
– Hoy en día trabajo aquí en Buenos Aires en varias escuelas, especiales, medias y religiosas, esto me brinda continuar aprendiendo siguiendo las normativas de cada establecimiento, por supuesto cada escuela tiene su propia estructura pedagógica, siempre trato de mejorar esas propuestas. Ese intercambio me permitió armar programas para cada área escolar. Hice un programa para primarias y especiales y en este momento me encuentro terminando un trabajo con lineamientos para la escuela judía. Aparte realicé un trabajo para la escuela pública con trabajos musicales que realzan las fechas patrias.

Anécdotas
Me tocó compartir escenario de manera efímera con varios artistas de renombre: Bruno Arias, el Duende Garnica, cante con Silvia Puyó, algo casual claro; una vez guitarreamos con el front man de La Renga, el famoso Chizo. En Santiago me tocó ser telonero de Rubén Rada, y tocar en Uruguay fue algo hermoso. Y últimamente grabar junto a al músico Lito Vitale.

-Tiene pensado ir por Santiago del Estero?
-Queríamos ir en julio venidero. Había muchas ganas de ir de todos los integrantes de mi banda, pero con estos acontecimientos nuevos quizá sea para el 2021, para julio claro.

-Qué nos dices de Santiago?
-Santiago del Estero vive en mí, tengo una forma santiagueña de ser y pensar, de ver la vida, lo observo en cada decisión que tomó. El hecho de ser santiagueño tiene incidencia en cada aspecto de mi vida. Siempre está la esperanza de volver y caminar los senderos de la infancia. Me ilusiona llevar mi música a Santiago y compartirla con mis comprovincianos. De esas experiencias allá surgen todas nuestras actitudes, sentimientos y por supuesto las canciones.