Los reclamos de un sector de la sociedad por los gastos de la política

Después de que el presidente Alberto Fernández pidiera a empresarios (con uno en particular en la mira) que “ganen menos” por el parate de casi todas las actividades en el marco del aislamiento social decretado para frenar el avance del coronavirus, surgió un reclamo para que la dirigencia política recorte gastos y sueldos.

El Presidente no tomó una decisión de esas características, pero en el Congreso los diputados de Juntos por el Cambio le escribieron una carta para que todos los poderes del Estado hagan un aporte del 30% de sus sueldos. Este martes, los legisladores de ese espacio le entregaron al presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa una carta dirigida Fernández, y el ex intendente de Tigre también hizo pública una propuesta para recortar en un 40% las dietas. En tanto, un grupo de senadores opositores presentó también una iniciativa para bajar 20% los sueldos del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Casi al mismo tiempo, la Directora de Asuntos Jurídicos del Senado, Graciana Peñafort, propuso un impuesto para quienes ganen más de $200.000 y conformar un fondo nacional.
Mientras a nivel legislativo el oficialismo y la oposición tienen sus proyectos y discuten cómo instrumentarlo, en las provincias algunos gobernadores y los intendentes se adelantaron para reducir los gastos.
Un cuadro comparativo de los gastos que demanda el funcionamiento de las legislaturas provinciales, pone en evidencia por ejemplo, que la provincia de Santiago del Estero es la que menos demanda económica le insume el presupuesto de un legislador (son 40) con algo más de 3.800.000 anual, y un gasto global de 152 millones.
Pero no deja de llamar la atención lo que sucede con otros distritos donde la curva es muy elevada: nuestros vecinos tucumanos encabezan la tabla con 85 millones por legislador (49) y un gasto anula que trepa a los 4200 millones. Incluso más que CABA.
Chaco es otro ejemplo que no refleja equidad: gasta 71 millones por cada legislador (39) y al año 4200 millones. Más que CABA y el mismo Buenos Aires.