Un gusano argentino invade varios países de Europa y se lo considera una amenaza

Es plano, marrón y se lo conoce como Obama Nungara, una especie invasora hoy en varios países europeos que ya no dudan en calificarlo como “amenaza potencial”.

Se trata de un gusano carnívoro de origen argentino que está devastando a los caracoles y lombrices por ejemplo en Reino Unido, donde son considerados cruciales para la biodiversidad. Además, en Francia aparece en un área que representa las tres cuartas partes de la la región metropolitana gala.

Ahora, un equipo internacional dirigido por el científico Jean-Lou Justine del Museo Nacional de Historia Natural de París (ISYEB) detectó la presencia del nuevo gusano invasor en Francia, el Obama nungara.

Según los expertos, que publicaron el estudio en la revista PeerJ, se cree que el gusano llegó a Europa debido al comercio internacional de plantas, ya que ya que tanto los adultos como las larvas pueden viajar fácilmente en macetas con varias especies plantadas. Ello ya ocurrió con el gusano plano de Nueva Guinea, Platydemus manokwari, y los gusanos gigantes de Asia.

La especie está presente en 72 de los 96 departamentos de la Francia metropolitana

Hasta ahora, la presencia del gusano se registró ocasionalmente en varios países de Europa, incluidos España, Portugal, Reino Unido, Italia y Bélgica. Sin embargo, en ninguno de estos países se realizó un estudio sobre el alcance de su presencia. El mismo reveló que la especie está presente en 72 de los 96 departamentos de la Francia metropolitana, un área que representa el 75% del país.

Existen tres clases del gusano Obama nungara: dos en la Argentina y una en Brasil. Pero solo una de ellas —identificada en el estudio como «Argentina 1» — está presente en Europa, incluyendo Francia, España, Portugal, Reino Unido, Italia, Bélgica y Suiza.

El informe destaca que “la población de Brasil no ha llegado a Europa. La Argentina es la única fuente de esta especie invasora en Europa”.

La especie es “altamente invasiva y de carácter depredador”, siguen los científicos. Lo llaman “depredador” porque se alimenta de los animales del suelo, incluidos caracoles y lombrices. Por eso, lo consideran “una posible amenaza para la biodiversidad de los animales nativos y la ecología del suelo”, aunque aclaran que “el impacto ecológico aún no se ha estudiado”.