Alejandro Véliz lleva a Bolivia su legado guarachero y la herencia de Koly

¿Cómo defines tu presente laboral?

Es un presente muy lindo porque, por sobre todas las cosas, con muchísimo trabajo. Hemos realizado ya actuaciones en Salta, Catamarca, La Rioja, Tucumán y en todo el interior de nuestro Santiago del Estero. Hace poco he regresado de Bolivia, en donde hemos debutado. Fue una experiencia muy hermosa tocar nuestra guaracha allí. Fue un desafío y a la vez una satisfacción muy grande porque hemos tenido una gran aceptación, de trato muy cálido. Llevar nuestra cultura a otro país fue maravilloso. Y ya confirmamos, para mayo próximo, una gira por distintas ciudades bolivianas, entre ellas Tarija y Santa Cruz de la Sierra. Allí estaremos interpretando algunas canciones de nuestro nuevo disco.

¿En qué etapa del proceso creativo se encuentra el nuevo disco que estás grabando?

Está prácticamente terminado. Hace un mes hemos lanzado, como un adelanto, cinco temas para que la gente vaya conociendo lo que se va a venir muy pronto. Este es el disco número veinte. Si Dios quiere, lo queremos terminar para después de los carnavales, época en que tenemos una agenda muy cargada de actuaciones en diversos escenarios. Hasta mayo tenemos shows en distintas partes de la Argentina. Después de mayo vamos a retomar la grabación para, si Dios quiere, tenerlo listo al disco en agosto o septiembre próximo.

¿Qué canciones vas a destacar en esta novel producción?

Son composiciones en las que, como siempre lo hacemos, mantenemos nuestro estilo con el que hemos arrancado hace ya veinte años, cuando inicié mi carrera como solista. Se viene un disco variado, como siempre lo hacemos nosotros. Siempre hacemos un disco por año. Grabamos temas covers, inéditos y también de autores santiagueños. Entre los covers que hemos incluido se destaca ‘Nunca es suficiente’, adaptado a nuestro estilo. Es un tema muy pedido por la gente. Otra de las canciones es ‘Por qué los hombres no lloran’, una guaracha. Está también ‘Durmiendo en el lugar equivocado’, que es otra guaracha. También hicimos una versión de ‘Pobre diablo’, canción de Emanuel.

¿Qué tienen en común la guaracha con la chacarera?

Que son dos ritmos apicarados, pero también revelador de sentimientos profundos. Son dos culturas que no pertenecen a los santiagueños. El folclore trasciende las fronteras del país y tiene un gran predicamento en el mundo. Me siento orgulloso cuando la gente, en otras provincias, por ejemplo, me dice que le gusta el folclore. Ojalá logremos que la guaracha santiagueña pueda ser escuchada en otros países. Ese es nuestro sueño.

¿El haber cantado en Bolivia es una puerta que se abre a ese mercado internacional?

Sí, es una puerta que se abre para llevar esto al mundo. Ojalá que otros grupos de este género lo puedan hacer. En mayo próximo, nosotros volvemos a Bolivia para realizar conciertos en Santa Cruz de la Sierra, Yacuiba, Cochabamba y Tarija. Será una gira bastante linda. Me siento orgulloso de llevar este legado familiar por el mundo. Representar a Santiago del Estero es algo único que, hoy por hoy, nos está tocando a mí y a mis compañeros de grupo.

¿Qué significa vivir de lo que te gusta?

Es un sueño hecho realidad. A la música, especialmente a la guaracha, la llevo en la sangre. Es una satisfacción enorme.

Que se multiplica al tener ese contacto directo con la gente…

Totalmente. A ella me debo. Eso es algo impagable. Recibo mucho cariño y respeto de la gente. Soy feliz y estoy orgulloso.

“Grabamos un disco que le gusta a la gente”

¿Cómo se logra trascender y permanecer en un mercado que está cada vez más ocupado por distintos representantes de la guaracha?

Mantenerse vigente es lo que más cuesta. Y para seguir adelante, entre otras cosas importantes, nosotros somos de elegir muy bien los temas que formarán parte del repertorio de nuestros discos. Y cuando lo hacemos tenemos presente, fundamentalmente, el gusto de la gente y no el nuestro. No grabamos un disco que nos guste a nosotros sino que siempre estamos mirando, escuchando lo que la gente quiere.

A propósito de esa atención al gusto de las personas, ¿qué temas son los que más piden generalmente?

Siempre aquellos que tienen que ver con el amor. Algunas parejas nos piden tal o cual tema a través del cual se enamoraron. El público se identifica con todas nuestras canciones. Son historias reales, posibles y de la vida cotidiana.

“La meta es llevar nuestra cultura por el mundo”

¿Qué tiene la guaracha que gusta tanto?

Es un ritmo popular, que habla de las penas y alegrías de la gente. Es un ritmo particular, alegre, contagioso como también revelador. Yo me pongo muy feliz cuando, desde el escenario, observo cómo la gente se divierte y disfruta sanamente de ese momento de alegría. Es una satisfacción muy grande que la gente pueda disfrutar en cada uno de mis shows con lo que estamos haciendo.

¿Cuál es el mensaje que te has propuesto dejar?

Seguir dando alegría a la gente. Venimos de una familia de músicos y guarachera por excelencia. Mi objetivo es seguir manteniendo vivo este género de la guaracha, defendiéndola y llevando el prestigio que nos ha dejado mi viejo (Jorge Véliz), a distintas partes del país. Nuestra meta es llevar nuestra cultura por todo el mundo.

¿Cómo es llevar ese legado de tu padre?

Es una satisfacción y un orgullo poder llevar por todas partes el estilo de mi viejo. Mi papá es uno de los íconos de la movida tropical, tal como lo fue “Koly” Arce quien nos abrió los caminos para los grupos que hacemos este estilo. Lo que nos toca a nosotros es seguir defendiendo la guaracha y dejar bien asentada la bandera de Santiago del Estero en cualquier lugar que vayamos.