Narcos Vip: sensación de «aquí no pasa nada»

La decisión de la justicia en el caso de los Narcos Vip está causando conmoción en la sociedad santiagueña. Para muchos, las penas son “edulcoradas” y no hacen otra cosa que alentar a la actividad ilícita, ya que no serían tan duras y muchos de los principales imputados ya se muestran sin ningún tipo de problemas otra vez activos. De fiesta, mientras los «socios» purgan las penas.
Durante el proceso, Fabián Arambuena y su pareja se sometieron a un juicio abreviado admitiéndose culpables. Ramiro Petros fue beneficiado con la falta de mérito por la Cámara de Apelaciones en lo Penal de la Justicia santiagueña, por lo que sólo continúan privados de la libertad con prisión preventiva “Kiwi” Gamboa y los dos jóvenes Díaz. Pero Gamboa acaba de arreglar su destino final: 4 años de prisión en juicio abreviado.
¿Y en qué quedó la apelación del Ministerio Público Fiscal a la decisión de dejar en libertad a Ramiro Petros? ¿Acaso no había una veintena de escuchas telefónicas entre el empresario Ramiro Petros y Luciano «Kiwi» Gamboa que delataría que juntos organizaban fiestas privadas nocturnas, en las que había presencia de drogas y de jóvenes varones y mujeres a quienes se les suministraban estupefacientes? ¿No había escuchas telefónicas guardadas en 276 CD? ¿No era Ramiro Petros el que organizaba las fiestas en diferentes casas o en el Bº privado «El Tatú», casi a 14 kilómetros (al sur) de la capital?
Son preguntas sin respuesta para una sociedad golpeada por el flagelo de la droga, y que ve asombrada como los “protagonistas principales” zafan de condenas…