El municipio ofrece a empresarios locales que se hagan cargo de las líneas de Ersa

Empresarios santiagueños del transporte recibieron el llamado de la Municipalidad de la Capital, con el propósito reunirse esta semana y tratar de arribar a un acuerdo para que tomen las líneas que dejará de operar la firma correntina Ersa luego del 15 de febrero.

“Esta semana dijeron que nos van a llamar para una reunión, vamos a ver qué pasa”, confirmaron fuentes del empresariado local a EL LIBERAL.

Como se recordará, el 30 de enero Ersa concretó la amenaza que venía profiriendo -desde fines de año pasado- de abandonar el servicio aduciendo dificultades financieras.

Ese día notificó formalmente a la Municipalidad de que el 31 de enero (al día siguiente) dejaría de operar las 6 líneas que tenía en concesión. Ese día también llegaron los telegramas con los despidos a los 400 trabajadores entre choferes, mecánicos y administrativo que tiene la empresa en Santiago del Estero.

Sin embargo, la firma de capitales correntinos y UTA acordaron que la empresa continúe brindando el servicio por 15 días más con un diagrama de emergencia con menos coches y frecuencia, al mismo tiempo que congelaría por ese lapso, los despidos de los trabajadores. Esto, para dar tiempo que aparezcan nuevos operadores.

Semana clave

El municipio inició las tratativas para garantizar que los más de 70 mil usuarios de las líneas 110, 112, 114, 116, 119 y 120, no queden sin el servicio del transporte público.

“Comunicamos a los usuarios, que ante la notificación de Ersa de dejar de prestar servicio en forma definitiva a partir del 31 de enero, junto con los telegramas de despidos de sus empleados por parte del empresario foráneo, estamos tratando de arribar a un acuerdo con los demás empresarios locales para que tomen la prestación de las distintas líneas del servicio abandonado y a los empleados despedidos”, indicó al respecto la semana pasada la Secretaría de Obras y Servicios Públicos municipal en un comunicado.

Y esta semana se producirían estas reuniones, indicó uno de los transportistas convocados, quien confesó que hay mucha expectativa en el sector para escuchar el ofrecimiento del municipio.PresagioLa empresa Ersa llegó a esta situación envuelta en un conflicto de varios meses con sus trabajadores por incumplimientos salariales, y que mantuvo de rehenes a los usuarios, quienes en reiteradas oportunidades se dieron con la desagradable sorpresa de los paros sorpresivos.

El panorama se volvió más crítico hace dos semanas, cuando por seis días ininterrumpidos los vecinos que se trasladan en las seis líneas que opera Ersa, quedaron sin transporte.

Tanto la gerencia local, como representantes nacionales de la empresa cuyo dueño es Juan Carlos Romero (propietario de varias empresas y concesionario del transporte público en varias ciudades del país como Córdoba), argumentaron dificultades económicas por el congelamiento de las tarifas como la quita del subsidio por parte de Nación, para incumplir con las responsabilidades con sus trabajadores.

Sin embargo, en las demás empresas locales que operaban las demás líneas y que también enfrentaban las mismas dificultades, se cumplían con los pagos a los choferes. Incluso Ersa mantuvo este argumento, a pesar de que se incrementó en casi el 100% el boleto a principios de enero para mitigar el impacto de la decisión del Gobierno nacional de eliminar los subsidios al transporte público, llevándolo a $ 19,50.

La problemática se agravó en esa empresa cuando utilizó un fondo específico que llegó para pagar a los choferes una suma fija de fin de año de $ 3.814, para cancelar otras deudas salariales y compromisos, según denunció UTA.

Incluso hay una deuda pendiente por este concepto, ya que la transportista sólo pagó $ 1.500 a los empleados por este ítem, mientras continúa la negociación para cancelar esta deuda y otras obligaciones con los trabajadores.

Es por eso que la comuna culpa del descalabro en la prestación del servicio de Ersa, a la “administración deficitaria del empresario del transporte Juan Carlos Romero”, su propietario, acotando que “arrastra desde hace tiempo reiteradas situaciones de incumplimientos y conflictos”, tal como lo señalara en el comunicado la Secretaría de Obras y Servicios Públicos.

Por el lado de UTA, el objetivo central hasta el 15 de febrero será buscar que se garantice el traspaso normal de todo el personal de Ersa a quienes sean los nuevos operadores de esas seis líneas, indicaron desde la conducción del sindicato.l