Los intendentes santiagueños pidieron por paz, unidad, inclusión y trabajo

Norma Fuentes, intendente de la Capital “Que el 2019 sigamos por el camino de la construcción de una ciudad para todos: inclusiva, amigable con el medio ambiente y ordenada. Que la familia, centro de la vida social, se fortalezca y contenga a niños y jóvenes, revalorizando los valores del trabajo y el respeto. Que Dios ilumine a nuestra provincia y a cada uno de los santiagueños y santiagueñas con el compromiso y la responsabilidad de cada uno en la tarea que realiza. ¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo!!”

Pablo Mirolo, intendente de La Banda “En estos momentos difíciles que estamos viviendo todos los argentinos, deseo que reine la paz y la prosperidad en cada casa de mis vecinos bandeños y en los hogares de los habitantes de toda nuestra hermosa provincia. Y que nunca les falte el pan y el trabajo a todos y cada uno de nosotros”.

José Luis Artaza, intendente de Loreto “Mis tres deseos son que en nuestra patria reine la paz, que haya pan para todos, y trabajo que dignifique a cada uno de los argentinos. Y estos deseos implican un compromiso de todos y cada uno de los habitantes de esta hermosa nación”.

Aníbal Padula, intendente de Frías “Mis tres deseos y mis mejores augurios para estas próximas fiestas de Navidad y año Nuevo que se avecinan son: más unidad para los vecinos de la ciudad de Frías y todos los amigos de nuestra provincia, Santiago; más inclusión para que los sectores vulnerables tengan las mismas oportunidades para desarrollarse y tener una vida digna, y más progreso para todos”.

Antonio Bitar, intendente de Ojo de Agua “Deseo que esta Navidad consolide y afiance la paz social en los santiagueños. Que el Niño Dios ilumine las decisiones de cada gobernante y plasme en el pueblo la bendición de seguir creciendo juntos. También deseo que este 2019 nos encuentre unidos, con mucha salud, y que la humildad de cada santiagueño se manifieste en paz, amor y prosperidad”.

Héctor Ibáñez, intendente de Añatuya “Que el Niño Dios nos acompañe, que esté presente en cada hogar, que la felicidad, la comprensión, la sensibilidad y el amor por el prójimo sean un bastión. Sigamos potenciando eso a través de nuestras acciones, en el bien al prójimo, dejar de lado la soberbia, las malas intenciones. Tenemos que crecer, primero como personas y creciendo como personas vamos a crecer como comunidad. Quiero que estas fiestas nos encuentren a todos unidos luchando por un bien común, y para que nuestro pueblo crezca de una vez por todas, y que los habitantes de esta comunidad empecemos a pensar, que tanto nosotros como nuestros hijos y las futuras generaciones se merecen tener un futuro venturoso y feliz”.