Los peritajes se harán sobre el ARA Santa Cruz, el gemelo del ARA San Juan

A casi veinte días del último contacto del ARA San Juan, la Justicia intentará develar qué pudo haber pasado utilizando el submarino gemelo, el ARA Santa Cruz.

Esta embarcación sería una pieza clave para la investigación que busca dar respuestas de las fallas técnicas que sufrieron las baterías, en la causa que encabeza la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez.

Aunque ambos submarinos son iguales, no tuvieron el mismo proceso de reparación. En el caso del ARA Santa Cruz, comenzó en 1999 y se dividió entre Argentina y Brasil. Fue en este último en donde se completó la fase más delicada del proceso: el corte del casco para quitar y renovar los motores. Según una publicación especializada de la Comunidad Submarinista Latinoamericana, en 2008 se iniciaron los arreglos del ARA San Juan en un astillero estatal reabierto por el Gobierno kirchnerista.

En conferencia de prensa, Balbi también anunció que volvió a la Argentina la comitiva que había viajado a Alemania, para obtener datos de parte de la empresa fabricante, Thyssen. A su vez, rechazó las versiones de que hubiera partido sin los dispositivos para avisar en caso de una emergencia. “Está confirmado que la radio-valiza estaba a bordo, de hecho es de desarrollo propio de la fuerza”, expresó.

Con respecto a la búsqueda, el vocero aseguró que los buques intentan determinar si tres imágenes situadas en el lecho marino, dentro del área de rastrillaje, corresponden al ARA San Juan. Estos “contactos” están ubicados a 700, 800 y 950 metros de profundidad. “Tenemos que investigar uno por uno”, aclaró. La Armada ya había descartado que una cuarta, a 477 metros, fuera del sumergible.