Fuerte desafío de Barrionuevo a los que no fueron a la cumbre sindical

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Los líderes de las CGT opositoras admitieron en la cumbre de Mar del Plata que “la crisis de representatividad y credibilidad que afecta a muchas organizaciones tiene, entre sus causas principales, la ausencia de un verdadero compromiso con los trabajadores”.

En el inicio de la cumbre sindical en la que buscaron un acercamiento de fracciones de dos de las tres CGT, el titular de la sección Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, cuestionó a los que finalmente no acudieron al encuentro: “Si no tienen huevos para venir que no vengan”, bramó.

El plenario, que se desarrolló este lunes en la sede gastronómica en Mar del Plata, reunió a dos de los principales representantes del sindicalismo opositor: Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. Además acudieron los oficialistas -de la CGT Balcarce- Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA).

Allí, elaboraron un documento en el que lanzaron una autocrítica: “Los dirigentes gremiales somos conscientes que la crisis de representatividad y credibilidad que afecta a muchas organizaciones tiene, entre sus causas principales, la ausencia de un verdadero compromiso con los trabajadores, de un sentimiento que inspire el comportamiento personal y colectivo”.

Y abundaron: “Si queremos sobrevivir y desarrollarnos hacia otras expresiones tenemos que forjar un reencuentro de fondo del sindicalismo en la lucha por la justicia social, con nuevos conceptos, otros contenidos y sobretodo con mayor transparencia en la vida política y gremial”.

El texto, de tres páginas, renueva además los reclamos no atendidos, a su criterio, por el Gobierno, entre los que señalan:

– La unidad de movimiento obrero como elemento vertebral para la solución pretendida.
– Paritarias gremiales libres, sin techos y anticipadas.
– Lucha contra la inflación y la actual devaluación que repercute contra el poder adquisitivo de los trabajadores.
– Equiparación de los haberes jubilatorios con el Salario Mínimo Vital y Móvil.
– Eliminación del impuesto al trabajo (impuesto a las ganancias sobre salarios).
– Devolución de las retenciones de los fondos en poder del gobierno de las obras sociales sindicales. Junto con ello una urgente revisión del valor de la canasta de prestaciones de salud que incluye a los medicamentos y prestaciones médicas.
– Inmediata puesta en marcha de la erradicación del narcotráfico y la inseguridad en el país.
– La revalorización de los derechos y garantías de la ley 20744 (Ley del Contrato de Trabajo).
Por otro lado, si bien Moyano ya se había despegado de los convites que el catamarqueño había hecho a determinados dirigentes políticos -Sergio Massa, Daniel Scioli, José Manuel de la Sota-, el líder gastronómico se mostró vehemente contra los ausentes, a quienes acusó de no tener coraje.

“Ya que quieren ser presidentes, nos hubiera gustado desde el movimiento obrero escucharlos hablar de industria, inflación, deuda externa y el Banco Central”, expresó Barrionuevo, según el portal marplatense 0223. “Queríamos saber sus propuestas, ya que quieren ser presidentes” dijo y desafió: “ya van a venir cuando nos necesiten”.

Además de los políticos, en la cumbre no estuvo presente el titular de la CGT Balcarce, Antonio Caló, que acordó con algunos reclamos que se llevaron a cabo pero cuestionó las intenciones de los dirigentes gremiales en relación a su función opositora al Gobierno nacional. En la apertura, Barrionuevo respondió las críticas: “Que se queden tranquilos los funcionarios que los que desestabilizan son ellos”.

Durante la reunión se trabajó sobre una eventual reunificación de la CGT -así lo señaló en su discurso de apertura Moyano- y acordaron pasos a seguir en torno a las discusiones paritarias, y los reclamos sobre las retenciones a las obras sociales sindicales y las jubilaciones.

“Hubo diez años de crecimiento sin desarrollo y ya hay perdidas de fuentes de trabajo en todos los sectores”, disparó Moyano y sentó las bases de la discusión venidera.
Moyano no ocultó tampoco sus aspiraciones: “el objetivo del movimiento obrero debe ser el poder, porque la historia cambiará cuando un hombre de las filas del trabajo que haya sufrido necesidades, que no haya tenido un plato de comida en su casa, tenga la conducción del país”, aunque aclaró que él no piensa postularse para ese cargo.

Para el líder camionero “este es el comienzo de una nueva etapa del movimiento obrero, con la construcción de la unidad, más allá de pequeñas diferencias que tuvimos o que tengamos” con otros pares “porque el interés general de los trabajadores y del país deben superar esas diferencias y porque lo importante es entender la necesidad de la unidad”.